No tiene mucho sentido seguir haciendo esto, pero como tampoco tiene mucho sentido no hacerlo, sòlo les cuento que llevo no sé cuànto tiempo en Italia, que todo va bien, que estoy feliz, que me enamoré de Trieste (espero morir ahì algùn dìa), que estoy leyendo Il piccolo principe, cortesìa de Mina, que estoy rodeado de Cortàzar y Pitol, que Kerouac sigue siendo mi copiloto (tomando prestada la expresiòn de Jaime), que no me siento mal por no estar cerca, que la huìda comienza a hacer coherencia, que las personas que no saben nada de mì y por error han llegado hasta acà no tendràn ni idea (tanto como yo no la tengo) de que lo que estoy haciendo ha dejado de ser un error para convertirse en una locura, que no me averguenza usar tanto 'que' y que no hay diéresis en los teclados italianos, que pronto debo partir y la partida es el alma que se queda a medias en sus manos, que si me he vuelto cursi o triste, que si aquello, que si no, qué me importa si a pocos y poco les afecta, que seguiré huyendo hasta que se me diluyan los pies y que no he encontrado todavìa el talento (aunque sigo confiando en que por ahì estarà), que hay castillos, castelli y castels por todos lados, tan viejos, que me gusta decir della stazione, prego y ciao, vorrei una pizza zucchine e due birre, que me siento molto bene, tutto bene, scusa, io sono tutto per te, quise decir, pero dije io sono tutto per lei, y nos reìmos porque yo no sabìa lo que estaba diciendo, y luego un poco de trifulca, asì es esto, nos dijimos, y allà vamos, con Stefano, tan amable, per la nieve y el castel cerrado, porca putana!, a escuchar Fado y òpera y màs mùsica clàsica y pensar en mi madre y còmo le encantarìa estar aquì, caminando por Venezia, maravillada, aunque a mì me haya parecido un mall enorme lleno de turistas, y luego los vicoli (vicolos?) estrechos, todo de ladrillo rosso y encharcados, ahì va el canal, ahì va esa gòndola, qué manera de dar la vuelta, maestro!, il treno a Trieste, el Trieste de Joyce y de Saba, el Trieste del bora, del mar cobalto, del cielo plomizo de verdad, la lluvia fina y esos letreros que arreglaron nuestra desorganizaciòn, para allà y para acà, une, due, tre stelle, demasiado caro y no te rìas que Trieste nos ha recibido bien, nos quiere, no quiere que nos vayamos, pero debemos irnos, ya veremos luego a dònde, ya veremos cuàndo, ya veremos si en realidad hay algùn lugar al cual volver..
viernes, 6 de marzo de 2009
La dansa de la realitat, part a la italia
Olvidado el tic-tac. Olvidado yo.
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5 comentarios:
Como cada autor crea a su predecesor, así también cada frase crea a sus predecesoras. Ahora más que nunca, así es eso de las góndolas.
Y un abrazo fuerte, cómo no.
jaja...
soy Paco, desde la compu de Richie.
tuperspa!
no sé qué significa pero fue la palabra que me salió en "Escriviu els caràcters que veieu a la imatge anterior."
A las letras les falta la mímica que se vive per tutta l'Italia.
Un bacione dall Messico.
No me da pena porque todavía no está mi foto:
Pase a recoger su premio dardos a Anfiteatro de Sombras, su blog preferido.
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