domingo, 15 de febrero de 2009

La dansa de la realitat, part u

Tic-tac:

Alguna vez escuchè a Alejandro Jodorowsky hablar sobre 'la danza de la realidad'. Era la segunda vez que veìa La montaña màgica, en serpentina, comentada, sìlabas del psicomago màs charlatán del orbe. O no, total, ¿a quièn le va o le viene, adjetivos menos, adjetivos más? De lo que recuerdo, me he guardado una sincronía y la entonaciòn. Monorrítmico, se dice: de pronto miramos el pavimento y allá va esa lìnea en carrera hacia algún muelle -una mano, una sien-, fugitiva, misiva y argentina. Hay que verla cómo se escabulle: alegría enormísima de la lìnea. La saludamos con un gesto. Nos sonreìmos. Tres pasos despuès viene el trole, el anciano de los tamales con su triàngutlin, tlin, tlin.., ah, y aquella chica castaña que dice adiòs a un coche catorce metros más lejos y una nube que se pincha con la antena, se viene abajo el Hindenburg como condensado, un revoltijo de palomas cazadas al vuelo por el cambio de luces y uno se siente impelido a cruzar la calle, aunque ìbamos para el otro lado, ya qué va, la gente pasa y nos sigue y la seguimos.

Reminiscencias del Distrito.

El dìa anterior al vuelo me fui de pinta con un viejo, viejo amigo. Uno de esos que, por extraño que parezca, sigue ahì cuando casi acordábamos que no iba más. Pero así es él, demasiado amigo para explicarnos que todo había sido un malentendido y que desmalentenderlo iba a causar más desentendidos que simplemente dejarlo pasar entre trago y trago. Alegría enormísima de los amigos.

Después, a la carrera. La maleta, el taxi, el embotellamiento.

Iba, al fin, a subirme a un 747. Iba, al fin, a cruzar el Atlántico.


Adéu! Hordes de viatjants esperen el seu torn.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Alejandro Jodorowsky sí parece un charlatán muy intuitivo: Muchas veces, leyendo o escuchando, te recuerdo mientras pienso: Todo es refutable. (Lo he pensado mucho ahora con Fadanelli, y eso que no he logrado avanzar gran cosa -no es que lo lamente- el sueño me ha llamado más).

Me gusta tu nuevo blog a contratiempo.

Abrazos!